Al abrir los ojos pensé que me había quedado dormido. El sol se filtraba a través de los visillos llenando de luz la habitación. Miré el despertador y eran las cinco de la mañana. Había dormido toda la noche del tirón. Ni siquiera había escuchado el canto del gallo. 

El curso escolar finalizó a principios de diciembre, por lo que no se escuchaba el jolgorio que se solía oir a esa hora en otras épocas del año. Al no estar abierta la escuela agraria ni las residencias había agua suficente en el depósito y pude darme una ducha reparadora.

Desayuné con las misioneras. Tomé un café soluble con leche el polvo, un pedazo de pan y una pieza de fruta. Me supo a gloria después de haber estado un día y medio a base de comida de avión.

Después de desayunar cogí la cámara de fotos y, aprovechando que no había clases, me dirigí a la escuela pública de primaria.

Me llamó la atención ver que había bancos en el aula. Las otras dos veces que fui, no había ni bancos ni pupitres y los niños se apelotonaban sentados en el suelo. Cuando lo comenté me dijeron que habían pasado los bancos de un aula a otra.

Viendo ahora las fotos no puedo evitar preguntarme donde irán las inversiones en Educación, Supongo que al mismo sitio que las de Sanidad. Esta escuela en concreto (al igual que el centro de salud que mostraré en otra publicación)  fue expropiada a los misioneros combonianos tras la independencia, en los años 70 y desde entonces no ha tenido el más mínimo mantenimiento. Aquí es donde se supone que los niños reciben una educación y tiene que aprender a respetar a los demás y a respetarse sí mismos, lo que es la dignidad y esas cosas, además de una lengua (en su caso el portugués) que les permita abrirse a un mundo con el que no se pueden comunicar en macua. Se supone que la educación primaria es obligatoria, pero no hay ningún control y el absentismo es alto, no sólo de los niños, también de los profesores, pero la verdad, Si fueses un niño, ¿Tú te levantarías antes de que amaneciera y recorrerías varios kilómetros caminando para llegar a un aula como esta en la que ni siquiera tienes la garantía de que ese día asistirá el profesor?

Permíteme que haga un paréntesis en el diario, porque lo considero importante. Antes de que caigas en la trampa de pensar que eso pasa por ser un país pobre que ni siquiera tiene dinero para invertir en adecentar los colegios, permíteme que te ofrezca algunos datos para que puedas sacar tus propias conclusiones, si quieres.

Estos son sólo algunos ejemplos. Si buscar, encontrarás muchos más. Yo era de los que pensaba antes de conocerlo que Mozambique era un país pobre, pero no es del todo cierto. Mozambique es un país muy rico en recursos naturales y hay gente con mucho dinero, quien es pobre, pero pobre de verdad, es la población que vive más al norte de la capital, Maputo, que por cierto es la ciudad más al sur del país. Que por delante quede que yo sí creo en la propiedad privada y en la recompensa del esfuerzo, pero a mi no me salen las cuentas. Si hay tantos recursos naturales, si hay tantas exportaciones de madera, alimentos, piedras preciosas, petróleo, carbón, etc. ¿Por qué hay hospitales y escuelas sin electricidad? ¿Por qué no hay carreteras y las que hay están tan mal? ¿Por qué no hay pantanos que retengan el agua en la temporada de lluvias para poder tener agua los meses de sequía, siendo el agua junto al hambre uno de los mayores problemas del país?  ¿Por qué si Mozambique es un país cen el que más del 50% de la población está por debajo del umbral de la pobreza? 

Si viajas a Mozambique y sólo conoces la ciudad de Maputo, los archipíelagos, Illa Mozambique, el Kruger o ciudades como Matola, Beira, Nampula, Chimoioo o Pemba por ejemplo, sólo conocerás una parte de la realidad de aquel precioso país. Una realidad que existe y que tiene su encanto. Pero esa realidad coexiste con otra muy diferente, en el campo, donde vive el 65% de la población. 

El día dio para más, pero de momento lo voy a dejar aquí. Una últma cosa antes de terminar con la visita a la escuela. En una de las paredes del aula había una pintada con el nombre de Messi (creeme, no lo pinté yo).  Durante el viaje pude ver muchas camisetas del Barça, así que si conoces a alguien que trabaje en el Barça tal vez se lo podrías decir a ver si se animan a echar allí una pachanguilla que en Natete tienen algo parecido a un campo de fútbol con porterías y todo.  Quien sabe, igual descubren algún gran fichaje en Natete para la Masía 😉

Si has leido hasta aquí, muchas gracias por tu paciencia y si te apetece, te invito a que me acompañes en este viaje en la siguiente publicación.

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
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