En mi casa me enseñaron que es de bien nacido ser agradecido y esta publicación tan sólo es para dar las gracias a Isabel de la empresa Arconi Solutions.

 En el mes de enero de este año había escrito un email, de esos que se envían a puerta fría, a la UNEF (Unión Española Fotovoltaica), asociación sectorial de la energía solar fotovoltaica en España. En aquel email les preguntaba si conocían alguna empresa que tuviesen políticas de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) para colaborar en la instalación de sistemas solares en países en desarrollo. No tardaron en responderme, lo cual agradecí enormemente  y me dijeron que podía consultar su listado de socios y, filtrando por instaladores, tal vez pudiese encontrar alguna empresa que por RSC destinasen ayudas a financiar proyectos de ese tipo. Yo en aquel momento no llegué a escribí a ninguna de esas empresas, porque ese mismo día me respondieron de Manos Unidas diciéndome que estaban dispuestos a estudiar el documento que les había enviado, así que no quise marear a nadie más y lo dejé ahí.

Hace tres días, después de 8 meses sin muchos avances (cuatro de los cuales pasaron esperando el presupuesto para la instalación del sistema solar de un proveedor de Maputo, Mozambique, que había propuesto Manos Unidas y que finalmente llegó con un coste un 679% más alto de lo que se había estimado) y después de la visita de la Fundación Calma a Netia-Natete hace unas semanas con la propuesta de un nuevo proyecto para extender la red eléctrica en vez de ir por la vía de las energías renovables, decidí acudir al listado de socios de la UNEF, filtré por instaladores de Madrid (por si alguien me daba la oportunidad de reunirnos) y envié un total de 28 emails a las direcciones de contacto que aparecía en ese listado. Todos los emails tenían el mismo texto. Básicamente me presentaba, resumía esta aventura que comencé hace dos años y preguntaba por sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa, por si nos podían acompañar o si me podían indicar alguna otra puerta dónde pudiera tocar. Yo, sinceramente, no conocía a ninguna de las empresas de ese listado y supongo que habría de todo, desde empresas más grandes y a más pequeñas.

No pasaron ni dos horas y recibí un email de Isabel. Se presentaba, me dijo que era de la empresa Arconi Solutions y que ellos están desarrollando proyectos en África y que les gustaría poder ayudarme. Me pidieron la documentación que tenía a ver qué podían hacer y se la envié. Les envié el documento con las necesidades de consumo y estimación del coste del proyecto que había hecho Javier, el ingeniero que me hizo el enorme favor de ir a visitar Netia-Natete para preparar ese documento. También les envié los presupuestos locales para la renovación del tendido eléctrico y la rehabilitación de la sala del generador de respaldo, así como el presupuesto (desorbitado) que había facilitado el proveedor de Maputo. Soy consciente que no es mucha información, pero es todo lo que tengo y, sin duda, es mucho más que lo que tenía cuando empecé a caminar hace dos años.

Me dijeron que lo iban a estudiar e intentaría cuadrar una reunión en unos días cuando regresase su jefe. Sinceramente, no sé si les encajará el proyecto o no. No sé si su jefe lo verá interesante o no. No sé si lo que busco es un imposible o inalcanzable para un simple particular. No sé si Arconi Solutions se unirán a esta aventura o no. Lo que sí sé, es que de las 28 empresas a las que escribí, tan sólo Arconi Solutions (y más concretamente Isabel), se tomó las molestias de responderme y eso lo valoro mucho, porque me lancé con todo esto convencido en que si alguien podría ayudar a hacer esto posible serían las personas, porque las siglas, las empresas y los colores son conceptos intangibles,  pero con el tiempo me voy dando cuenta que cada vez es más difícil conectar con esas personas que necesito para poder ayudar.

Muchas gracias Isabel por haber respondido a mi email y también a ti, Andrés, por la breve conversación en LikedIn. Pase lo que pase, encaje o no os encaje el proyecto, se pueda hacer algo o no, a mi ya me habeis ganado porque me habeis demostrado no sólo vuestra profesionalidad, también me habéis demostrado que teneis humanidad., algo que parece que escasea hoy en día. Muchas gracias por las molestias que os habéis tomado al responder y por vuestro tiempo. Os lo agradezco de corazón.

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
onpost_follow 3