Estimada Endesa,

Si estás leyendo esta carta (algo que veo bastante improbable) supongo que te estarás preguntando quién soy, por qué te estoy escribiendo y para qué. Quién soy la verdad es que es lo de menos, yo tan sólo soy un particular, sin más. No represento a nada ni nadie, tan sólo a mí mismo.  A mí no me mueven los colores, ni las banderas, ni los logotipos y eso me da la libertad de poder decir lo que pienso, y como lo pienso, eso sí, siempre de una forma constructiva y con respeto, que la crispación tan sólo genera odio y el odio divide a las personas y ni comparto esa vía ni me interesa. Tampoco me gustan las etiquetas, porque también polarizan. Por delante quede que yo sí creo en la propiedad privada, la recompensa del esfuerzo y la libertad del individuo, pero pienso que bajo esa libertad no todo vale, ni puede valer. No estoy en contra del sistema sino del uso que algunos hacen de él. Por favor, no  pienses que por publicar esta carta en un blog mi deseo es esconderme, ni mucho menos, de hecho, si quieres que nos conozcamos dímelo y nos tomamos un café. Si utilizo esta vía es simplemente porque cualquier otra vía la veo totalmente inútil y te lo digo siendo muy consciente que esta publicación tampoco tiene muchas posibilidades, pero la otra opción que me quedaba sería no hace nada y que quieras que te diga, creo que el «no hacer nada» de todos es lo que nos ha llevado a esta situación, así que al menos prefiero intentarlo. A mi es muy sencillo no escucharme, es lo que tiene caminar solo. 

La razón por la que te escribo es bastante simple, hice una consulta en Google y me apareciste tú. Preocupado por la alerta climática escribí “Ranking de empresas de España más contaminantes” y me salieron muchos resultados, pero en todos ellos aparecías tú. Por supuesto tú no eres la única empresa, allí también estaban Repsol-Petronor, Naturgy, EDP, ArcelorMittal, CEPSA, Viesgo, Iberdrola, CEMEX, Lafarge-Holcim y Cementos Portland, pero tú apareces en todos los resultados en la primera posición, con más de 30 millones de toneladas de gases invernadero emitidos a la atmósfera durante el 2018.

He estado visitando tu página web y veo que tienes una sección específica para la sostenibilidad. Comentas en tu web que concibes la sostenibilidad como una parte esencial de tu actividad y eso me parece muy acertado (y muy necesario también). He leído que estás trabajando en conseguir un crecimiento a través de tecnologías y servicios bajos en carbono y que en ese sentido estás alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, y fíjate, en eso coincidimos y me alegra mucho que sea así. Yo también estoy intentando hacer todo lo que está en mi mano para no empeorar la situación y reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. Como dejar de respirar voluntariamente no es una opción, he optado por dejar el coche en el garaje e ir a trabajar en transporte público. Tengo que madrugar más, tardo más en llegar y voy más apretujado, pero esa es una de las medidas que está en mi mano y puedo hacer. También estoy reciclando, algo que antes no hacía. He de reconocerte que todavía dudo muchas veces donde va cada cosa y tengo la cocina llena de bolsas de colores (que los cubos no me caben) para separar los residuos. No es que sea precisamente cómodo andar esquivando las bolsas, pero esa es otra de las medidas que está en mi mano poder tomar. También estoy intentando racionalizar el consumo y, entre tú y yo, esto es lo que  menos me está costando porque entre el alquiler, las facturas y algún que otro viaje al áfrica austral que hago de vez en cuando (yo voy por libre, aprovecho mis vacaciones y estos viajes me los pago de mi bolsillo), para intentar ayudar al desarrollo sostenible de unas comunidades rurales tampoco es que me quede dinero para grandes caprichos, aun así, tal y como estás las cosas, no me puedo quejar y se puede decir que soy un privilegiado. También he intentado evitar los plásticos, pero por ahora me parece una misión imposible porque, al margen de que en los supermercados todo, o prácticamente todo, contiene o viene envuelto en plásticos, los precios de los productos ecológicos no me los puedo permitir (para mí una pasta de dientes o un desodorante a 8€ no es una opción viable). Si te fijas, a diferente escala, pero tú y yo estamos actuando de una forma similar. Los dos estamos intentando contaminar menos, por supuesto dentro de nuestras respectivas posibilidades. Reducir la contaminación es vital y un paso muy importante y en eso los dos parece que estamos convencidos, porque si no, ni tú ni yo estaríamos haciendo los esfuerzos que estamos haciendo para no empeorar las cosas.

El problema es que, como supongo que te habrás enterado, la eurocamara ha declarado la alerta climática y hace un par de días la ONU advertía que la temperatura del planeta subiría 3,2 grados aunque se cumplan los compromisos de París (que todavía estamos muy lejos de cumplir), así que los países tendrían que multiplicar por cinco su esfuerzo para reducir la emisión de CO2 para evitar males mayores. (“Males mayores” ¿Te das cuenta que eufemismo más bonito para no referirse al fin de la vida tal y como la conocemos?). Sí, lo sé, suena tan terrible que es mejor pensar que no es cierto. Eso es algo que a todos se nos da muy bien, más que nada porque cuando pensamos en la vida, tan sólo pensamos en la nuestra, la que nosotros vivimos, sin pensar en que aunque nosotros no estemos, se espera que la vida continúe. ¿No te parece?

El caso, y por eso te escribo, es que reducir la emisión de CO2 es muy necesario, es vital, pero ya no es suficiente y algo más debemos hacer. No sé a ti, pero a mí el problema me preocupa y mucho. Tal vez sea por deformación profesional, ya que trabajo en un equipo de soporte y forma parte de mi trabajo priorizar los problemas para buscar soluciones y que quieres que te diga, cualquier otro problema pasa a ser minúsculo porque si no hay vida, todo lo demás no importa.

Del mismo modo que te encontré a ti, encontré una posible solución. Acudí a Google y busqué “como sacar co2 de la atmosfera” y fíjate tú, me salieron resultados. Entre los resultados descubrí esta empresa: Carbon EngineeringCarbon Engineering no es ninguna ONG, es una empresa privada como tú y cobran por lo que hacen. Según dice en su página web, dispone de la tecnología necesaria para poder capturar más de un millón de toneladas de Co2 al año, lo que equivale a las emisiones anuales de 250.000 automóviles o el trabajo de 40 millones de árboles. No está mal para empezar, ¿No te parece?  Me tengo que creer lo que dicen en su web, de la misma forma que me tengo que creer lo que tú dices en la tuya. Yo en esa empresa no conozco a nadie, ni trabajo para ellos, ni me llevo ninguna comisión, pero les he escrito y les he pedido información sobre su solución y me han facilitado este enlace donde explican el proceso y hablan de costes:   https://www.cell.com/joule/fulltext/S2542-4351(18)30225-3 (no dirás que no te lo pongo fácil). De todas formas, por si de mi no te fías, que tampoco me conoces, esta empresa cuenta como inversores con Bill Gates, Murray Edwards, Oxy Low Carbon Ventures, LLC, Chevron Technology Ventures y BHP y estoy seguro que para ti no sería complicado preguntarles a ellos directamente, tan sólo tienes que poner en marcha la teoría de los seis grados. Según dicen en su web, llevan desde el 2015 extrayendo C02 de de la atmósfera y parece que es una solución testada y además es una solución sostenible.

Como ves, tecnología para limpiar la atmósfera existe, así que hagamos recuento, para ver lo que tenemos y lo que nos falta:

  • Tenemos un problema muy grande ocasionado, entre otras cosas, por los millones de toneladas de CO2 que durante todos estos años se han estado expulsando a la atmósfera por la industria.
  • Tenemos unas medidas que, tú como empresa y yo como particular, estamos tomando para reducir la contaminación, pero esas medidas no son suficientes.
  • Existe la tecnología necesaria para extraer de una forma sostenible el CO2 de la atmósfera, es decir, existen soluciones para limpiar lo que se ha manchado.
  • Y según el informe de resultados del 2018 publicado en tu web, tú tienes un capital social de 1.271 millones de euros, tuviste un EBITDA de 3.627 millones de euros y un beneficio neto de 1.417 millones de euros.

Así que, como puedes ver, lo único que nos falta para salvar el planeta y con él la vida, es que tengas voluntad de aplicar soluciones para reparar lo que se ha estropeado.

Tú piénsatelo. Tómatelo como lo que es, una oportunidad. Una oportunidad de aparecer en el ranking de las empresas que más están ayudando por limpiar el CO2 de la atmósfera y salvar el planeta, en vez de en el ranking de las empresas que más están contaminando y amenazando nuestras vidas.

Sin otro particular, aquí te dejo mi carta y, por el bien tuyo, el mío, el de nuestros hijos, nuestras familias, nuestros amigos y el de toda la humanidad, espero que te la tomes en serio y aproveches esta oportunidad y tú qué sí puedes, que tú si quieres sí puedes poner en marcha las soluciones que necesitamos, porque llegará un momento (que según dicen los expertos de verdad, no está tan lejos si no se hace algo por evitarlo) en el que ya no habrá oportunidades, ni tecnología, ni dinero que nos salve. No te olvides que sin vida tampoco hay accionistas, ni clientes ni consumidores.

 

Atentamente,

 

Un particular, sin más.

 

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
onpost_follow 4