Hoy estoy feliz y no quería dejar de compartirlo. No me ha respondido Google, pero me da igual, hoy estoy feliz. No me ha respondido el Papa Francisco, pero me da igual, hoy estoy feliz. No me ha respondido Amazon, pero me da igual, hoy estoy feliz. No me ha respondido Adidas, pero me da igual, hoy estoy feliz. No me ha respondido Raúl Gómez (Maraton Man), pero me da igual, hoy estoy feliz. No me ha respondido James Rhodes, pero me da igual, hoy estoy feliz.

Cuando me respondió la primera ONG (allá por Noviembre del año pasado), por el tema de la electricidad, me dio un subidón de alegría y una compañera de trabajo (saludos María!) me dijo que me preparase que esto iba a ser como una montaña rusa. Que razón tenía. Desde entonces ha llovido mucho, demasiado, y allí todavía no hay energía, pero aunque eso no me da igual, hoy estoy feliz.

El principal motivo de mi regreso a Netia el mes pasado fue poder sacar fotos de la represa que se vino abajo con las lluvias torrenciales que hubo allí en enero.

 

La entrada la represa

 

Conseguir ayuda para la reconstrucción de la represa pasó entonces a ser la prioridad. Me vine de allí con las fotos y el presupuesto. En total algo más de 79.000€. Difícil suma para quienes viven de la caridad.

Presupuesto reconstrucción de la represa

 

 

La Hermana Aurora ya se había estado moviendo, y había conseguido el compromiso de una Diócesis Alemana de colaborar con 25.000€.

La carta de la Diócesis de Alemania

 

 

Sin duda 25.000€ es una ayuda importante, pero todavía faltaban más de 54.000€ y tenían el plazo de un año para ejecutar la obra. ¿Cómo iban a poder conseguir ese dinero? ¿Cómo les podía ayudar yo? Yo no tenía los 54.000€ que faltaba y tampoco veía mucha posibilidad de conseguirlos (el Euromillón se resiste), así que lo único que se me ocurrió fue empezar a enviar emails, de esos que se envían a puerta fría. Cuando nadie te conoce, ni tampoco les conoce a ellos, hablar de dinero y África suena como poco a estafa de esa de la herencia de un príncipe nigeriano. Por aquello de intentar dar un poco de credibilidad monté el vídeo de la vista aérea de Netia-Natete y enviaba el enlace del vídeo junto al presupuesto y la carta de «los alemanes» a Diócesis españolas y ONGs. En total envié un total de 74 emails, de los cuales sólo me respondieron a 2, pero no me importa, hoy soy feliz. De los 2 que me respondieron 1 me señaló otra puerta (lo cual sin duda agradecí) y el otro email me hizo soñar por una frase tal que así: «Yo creo q nosotros podríamos intentar ayudarles«.

No creo que haya nadie que dude lo importante que es el agua para poder sobrevivir, pero detrás del agua hay mucho más. Pare ellos significa mucho más. Sin la presa la población busca el agua en los ríos, que de marzo a diciembre están casi secos. En la misma charca beben, lavan la ropa y se lavan ellos. Las aguas estancadas favorecen la aparición del cólera y son el ecosistema perfecto para los mosquitos que contagian la malaria, enfermedad endémica allí. Para el cólera hay vacuna y para la malaria tratamiento. Aquí, en Europa las hay, pero allí no, allí se roban de los hospitales para venderlos en las farmacias privadas, por lo que la población no puede acceder a ellos porque no puede pagarlos. Y mueren, sí, y muchos. Pero como decía, detrás del agua hay mucho más. detrás del agua hay una esperanza, una oportunidad de cambiar las cosas, porque hay muchas cosas que se deben cambiar.

En Sudáfrica casarse con una mujer zulú cuesta 19 vacas. En Angola si la mujer tiene hijos de otro hombre, cuesta 15 vacas. En Suazilandia​, el rey cada año elije una nueva esposa entre las niñas a partir de los 11 años (antes era a partir de los 9 años, pero el rey actual lo subió a los 11). En Sudáfrica, cada 30 minutos desaparece un niño, que es vendido entero o a trozos (tráfico de órganos) a mafias chinas. Los albinos en Tanzania son un codiciado tesoro para utilizar sus órganos en rituales mágicos. En Guinea, Sierra Leona y Somalia más del 90% de las mujeres entre los 14 y los 45 años sufren ablación. Todo esto y mucho más sucede actualmente. Podemos mirar hacia otro lado, pero es una realidad. Otra realidad, sí, pero no deja de coexistir con la nuestra.

Tal vez llegue algún día en que la ONU haga algo para cambiar las cosas. Tal vez llegue algún día en que surja un dirigente en aquellos países que tenga remordimientos de conciencia. Tal vez llegue algún día en que las empresas extranjera dejen de «comerciar» con aquellos países que no respeten los derechos humanos. Quien sabe, tal vez. Pero hasta entonces, el agua puede ser una palanca de cambio. Con el agua los chicos de la escuela agraria podrán regar los campos. Podrán aprender y podrán producir. Podrán aprender a cultivar de una forma sostenible. Podrán aprender lo que es la dignidad y que hay que respetarla y hacerla respetar. Podrán aprender a producir su propio abono natural y los diferentes tipos de riego. Podrán aprender que ni los blancos por el hecho de ser blancos son ricos, ni los negros, por el hecho de ser negros, son inferiores a nadie. Podrán aprender y podrán crecer. y quién sabe si aprender de nuestros errores y hacer las cosas bien.

Hoy he hablado con la Hermana Aurora, y soy feliz. El nosotros de la frase «Yo creo q nosotros podríamos intentar ayudarles» estuvo visitando la Misión (era un viaje que ya tenía programado, no fue consecuencia del email que yo les envié). No fueron solos, les acompañaron la Televisión Española. Me contaba la Hermana que fueron unos días muy intensos. Manos Unidad (el nosotros de la frase) habían colaborado en varios proyectos allí en Netia-Natete y quedaron encantados con los que se había hecho con la escuela agraria y cómo los alumnos de la escuela estaban mejorando las comunidades. La televisión estuvo grabando todo aquello. Tras la visita el «Yo creo q nosotros podríamos intentar ayudarles» se convirtió en un «os vamos a ayudar» y eso me ha hecho estar feliz.

Estoy seguro (vamos, no tengo ninguna duda) que sin mi email el resultado hubiera sido el mismo. No estoy feliz por haber conseguido nada, porque no lo he hecho. Estoy feliz porque van a poder reconstruir la represa y aquí lo que importa siempre ha sido el ellos, no el yo.

Todavía no se sabe nada de la ONG Belga y conseguir la electricidad será otra guerra, pero de momento lo del agua se va a conseguir y yo no puedo estar más feliz.

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
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