11:06. Terminal de vuelos “domésticos” del aeropuerto de Maputo.

Aquí sigo.

Tras los primeros minutos de adaptación, y tras haberme desecho de la “mercancía peligrosa”, lo primero que me llamó la atención de este país fue la humedad. Cuando llegué, a las seis y media de la mañaba, la temperatura era cálida, pero muy soportable, pero con la humedad me dio la impresión que me costaba llenas los pulmones de aire. Al principio me preocupó, porque empecé a sudar dentro del aeropuerto, y si eso pasaba a primera hora de la mañana, como sería a medio día, pero en seguida mi cuerpo se adecuó a la humedad, y alrededor de las ocho, comenzó a funcionar el aire acondicionado en las instalaciones del aeropuerto y la verdad es que se estaba muy a gusto.

Me ha llamado la atención lo limpio que está todo. Un ejército de personal de limpieza mantiene las instalaciones impecables (todavía no he ido al baño, pero espero no tener que desdecirme. Todavía recuerdo el baño del aeropuerto de Adis Abeba, aunque claro, allí estuve por la tarde noche, después del paso de multitud de personas). No sólo está limpio el interior, también lo está el exterior. No hay ni una colilla, ni un papel en el suelo.

En la terminal “Doméstica” (que es dónde estoy haciendo tiempo), no deja de pasar gente de un lado para otro. La mayoría son trabajadores del aeropuerto, y de vez en cuando se ve pasar algún turista extranjero. Hasta ahora toda la gente con la que he hablado ha sido muy agradable conmigo. Yo no sé portugués, así que intento hablar en gallego, porque algunas palabras se parecen, pero tampoco soy gallego parlante, llevo muchos años en Madrid, así que termine mezclando gallego y castellano, lo que en mi tierra se llama castrapo, y bueno, a veces me cuesta entenderles y a ellos les cuesta entenderme a mí, pero sí me está pareciendo que hacen el esfuerzo por comunicarse, algo que el otros países no pasa (que mal lo pasé en Londres intentando hacerme entender con mi inglés macarrónico). Aquí se conduce por la izquierda, lo cual me parece curioso ya que, habiendo sido colonia portuguesa, entiendo que lo lógico sería que se condujera como en Portugal.

Todavía no sé dónde voy a ir a comer. En la zona internacional he visto un par de cafeterías, pero no tenía pinta que allí dieran comidas. Como mucho Sándwiches. El restaurante, que se puede decir que es bisagra entre la zona internacional y la doméstica, está abierto, pero lo veo demasiado formal. Al fondo de la zona doméstica hay otra pequeña cafetería, pero no tiene pinta que sirvan mucho más que cafés y bebidas. Creo que acabaré subiendo a la planta de arriba y comer en la cafetería en la que tomé el café y el zumo, que me pareció ver que tenían cosas de comer.

Acaba de pasar por delante un grupo de trabajadores del aeropuerto, y uno de ellos era albino. Yo había oído que en algunos países de África matan a los albinos para utilizar sus órganos en rituales, pero me alegra ver que este chico esté perfectamente integrado. Esas burradas las harán entonces en otros países africanos.

Aquí todo el mundo va muy limpio y aseado, y yo llevo más de 24 horas sin ducharme y con la misma ropa. Debo estar dando la nota. Al menos no huelo mal, o eso creo (y espero). Menos mal que me rapé antes de salir de Madrid, sino con los remolinos ahora tendría los pelos disparados. Casi todos los hombres se ven atléticos, y las mujeres, al menos las que me he ido cruzando, en general muy guapas. La forma de vestir es totalmente occidentalizada. Ellos, dependiendo de la edad, pantalones de vestir o vaqueros, camisa o polo, mocasines o zapatillas de deporte; ellas falda de vestir o vaqueros, la mayoría blusa y zapatillas de deporte. Sí es cierto que ellas suelen llevar en su vestimenta algún elemento étnico, ya sea en los estampados de sus blusas, en complementos como collares o pañuelos, o en sus peinados. Acabo de releer este párrafo y he estado a punto de tacharlo. No sé, me suena racista. ¿Qué esperabas Jaime, que estuvieran en taparrabos? Pero lo voy a dejar, porque aunque haya sonado racista, mi intención no lo era, más bien todo lo contrario. Siento un enorme respeto a este país y sus habitantes. Dejo este párrafo para recordarme que osada es la ignorancia del que no ha viajado tanto como le hubiera gustado (yo). Parece que me sorprende que en Mozambique la gente sea guapa, aseada y vista “normal”, ¿Por qué no debería ser así, si nunca me he molestado en leer nada acerca de Mozambique? Nota personal: Jaimito, no prejuzgues, nunca es bueno.

¡Las 12:00! Ya queda menos. Creo que ha llegado el momento de hacer otra pausa y estirar las piernas. Me acabo de dar cuenta que han pasado más de 24 horas desde que empecé el viaje y todavía no he salido de los aviones y aeropuertos.

 

 

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
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