Parece ser que mi cuerpo comienza a pedir vacaciones y la ansiedad no me deja dormir, así que aprovecharé para contarte las penúltimas novedades. Digo penúltimas porque, sinceramente, espero que asiga habiendo más novedades que poder contarte.

En publicación anterior te había contado el jarro de agua fría que supuso recibir, después de más de cuatro meses de demora, el presupuesto del proveedor local para la instalación del sistema solar. 600.000€ nada menos, casi nada comparado con los 70.000€ de nuestra estimación. Una verdadera barbaridad.

Lo primero que hice al recibir aquel presupuesto, aparte de contener las lágrimas, fue enviárselo a Javier, el ingeniero que me estuvo echando una mano y opinó lo mismo que no: una barbaridad.

Yo sabía que el proveedor local (LOGOS se llama y está ubicado en Maputo, la capital de Mozambique) lehabía enviado directamente el presupuesto a Manos Unidas, pero Manos Unidas no se había pronunciado, así que les volví a escribir. No quería ser un pesado, pero me preocupaba (y preocupa) que se abandonase el proyecto por ese presupuesto tan inflado. En aquel email les pedí, por favor, que antes de descartar el proyecto le dieran la oportunidad, al menos para analizarlo, el proyecto que le había enviado, el de los 70.000€ (la estimación inicial era de unos 77.000€ pero Manos Unidas no podía incluir al hospital por ser de gestión pública, es decir, del gobierno y eso lo podía bajar un poco). Manos Unidas, que la verdad, entre tú y yo, desde que les escribí aquel primer email a puerta fría, se han portado siempre conmigo estupendamente y les tengo, y tendré, un gran a aprecio de por vida. Es increible todo lo que hacen y la preocupación sincera que tienen por los más necesitados. 

Me respondieron enseguida de Manos Unidas. El presupuesto a ellos también les parecía muy alto, pero me digeron: «No te preocupes que estamos en ello, cuando tengamos más noticias nos pondremos en contacto contigo.» y eso me tranquilizó, porque por lo que he ido pudiendo ver, no podría encontrar muchas mejores manos que las de Manos Unidas.

Ese email lo recibí el pasado 20 de junio y desde entonce sigo esperando. Sé que su interés en sacar adelante este proyecto es real, pero me puede la impaciencia. Yo de momento sigo esperando con los dedos cruzados un email de elllos con algo así como «Ya tenemos la solución». Como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde, pero en mi caso, la «esperanza con reducción de paciencia» es el plato favorito de la ansiedad.

Hace unos días recibí un mensaje del Párroco de la Misión de Netia-Natete. Me comentaba que había recibido la visita allí la visita de la Fundación Calma. Estuvieron visitando la escuela a la que queremos llevar la energía y el Párroco les compartió tanto el proyecto nuestro como el del proveedor local de Mozambique y le digeron que  lo iban a ver. Sinceramente, cuando me lo comentó pensé que se podría abrir otra puerta y eso me alegró. 

Hace tres días el Párroco me hizo llegar un documento. Un nuevo prespuesto, de otra empresa privada de Mozambique en esta ocasión no para la instalación energís renovabes, sino para la instalación de red eléctrica de media tensión. No sé si recuerdas (y sino lo recurdas te lo recuerdo yo), que la red eléctrica pasa a no más de 3 km el línea recta de donde está la escuelta. Este presupuesto nuevo (aquí lo puedes ver) asciende al cambio (porque está en meticales) a unos 123.000€, sóllo para la parte de la tensión media, sumando la de la baja tensión podría estar rondando los 150.000€. Parece ser que la Fundación Calma está dispuesta a colaborar con unos 40.000€.

A ver, entre tú y yo, y ahora que nos nos oye nadie, a mi personalmente me parece un gran error. Por favor, no me  malinterpretes, yo lo que busco y siempre he buscado es que tengan electricidad, porque con la elecrtricidad no sólo tendrán luz, también podrán sacar el agua de los pozos, podrán haber higiene, podrán tener en la escuela maquinaria, ordenadores, etc. es decir, podría desarrollarse la escuela y con ella los alumnos y las comunidades. A mi que la electricidad les llegue a travéas del caminio que comencé hace un par de años o que llegue de otra parte me da exactamente igual. Yo nunca comencé esto por mi, sino por ellos y lo que me preocupa es el fin, no los medios, vamos, que ni quiero ni necesito ponerme ninguna medallita, esto nunca ha ido de eso. Al margen que yo soy partidario y defensor de las energías renovables, porque no sé si has oido por ahí que nos estamos cargando el planeta entre todos, la red eléctrica en aqullos países es muy deficiente y son muy frecuentes los cortes de servicio. Sería realmenge disponer de cables que no te garantizan una electricidad 24/7. Además de eso, les exigiría un coste recurrente por consumo con uns precios fijados por el gobierno (con todo lo que eso implica y más en aquellos países). 

Yo al Párroco le comenté que de nuestro proyecto, lo que más encarecía el coeste realmente no era el sistema solar en sí, sino que la mitad de presupuesto estaba destinado a la renovación del tendido eléctrico tanto exterior como interior, así como para la rehabilitación de la sala del generador que se pensaba utilizar como generador de respaldo. Esas reformas eran reformas locales ya presupuestadas, que estaban entorno a esos 40.000€ que decía la Fundación Calma que podrían aportar. Si la Fundación Calma aportase esos 40.000€ para esa parte del proyecto, podríamos hablar con la Fundación EKI, con quienes ya había hablado y de hecho me estuveron enseñando las pruebas de unas instalaciones que estaba haciendo para llevarse a un hospotal en Malawi. La Fundación EKI lo que hacen es financiar hasta un máximo de 20.000€ tanto la compra como la instalación del sistema solar y ofrecen un mantenimiento en remoto durante 20 años, pero esos 20.000 € hay que devolvérselos, sin intereses durante esos 20 años, es decir, a razón de 1.000€/años. Teniendo en cuenta que actualmente el coste en gasóleo que tienen allí para poder enecender el generador dos horas al día ya supera con creces los 1.000€ al año, no me parece mal opción la de la Fundación EKI. Es posible que con los 40.000€ de la Fundación Calama y los 20.000€ de la Fundación Eki faltasen todavía unos 10.000€, pero aunque ese dinero no lo tengo, estoy seguro que me podría entender con el banco. No tengo propiedades, pero a base de págas extras y objetivos, creo que podría ir pagándolo.

El párroco me comentó que le parecía buena idea, pero que la Fundaciómn Calma se había decidido por la corriente eléctrica, y que veía la energías renovables para determinadas cosas puntuales. Yo personalmente no etiendo por qué, pero quiero pensar qu elos expertos son ellos, porque yo desde luego no lo soy y me base en lo que me han contado personas que sí lo son.

Parece ser que el Párroco le va a enviar el presupuesto a Manos UNidas a ver qué opina. A mi, la verdad, me sorprenderá que lo fuesen a financiar, porque pasa lo mismo que con el hospital. La red eléctrica es un a invrsión pública que debe acometer el estado, y no se debe suplir las carencias de inversiones públicas con cooperación, porque eso favorece la corrupción.

De momento así están las cosas. No sé si conseguirán ayuda para la extensión del tendido eléctrico, si no lo consiguen, no sé si la Fundación Calma seguirá interesada en aportar esos 40.000€ para el proyecto del sistema solar (si lo hiciesen sería prácticamente poder pornerlo en marcha), no sé si Manos Unidos encontrará pronto alguna otra solución. Lo único que sé es que si se cerrasen todas esas puertas me tocará seguir haciendo cualquier otra cosa por inventarme alguna puerta más. Me comprometí conmigo mismo que lo iba a intentar hasta el final y todavía no veo ningún cartelito que ponga «The End».

 

 

Se puede no hacer nada, o se puede compartir
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